(farodevigo.es) Los desahucios en la ciudad se disparan un 43% y los jueces ya decretan uno cada día
Los juzgados vigueses registraron 388 casos en 2009 frente a los 269 del año anterior
MARÍA LÓPEZ La crisis "ahoga" a las familias viguesas. Algunas de ellas se encuentran en una situación económica tan complicada que son incapaces de sufragar el alquiler o la hipoteca de sus respectivas viviendas. Los jueces de Vigo ordenaron el año pasado un 43% de desahucios más que en 2008, cuando se efectuaron 269. Actualmente en la ciudad ya se produce un desalojo por impago cada día, puesto que en 2009 la Oficina Común de Notificaciones y Embargos de los juzgados registró 388 lanzamientos (término jurídico de los desahucios).
Fuentes judiciales confirman que el motivo de este espectacular incremento en sólo un año se debe fundamentalmente a la delicada coyuntura económica. "La mayor parte de los desahucios se efectúan a inquilinos de viviendas que no pagan la renta", señalan.
El proceso para expulsar a los arrendatarios morosos suele prolongarse durante unos seis meses desde que el propietario presenta la demanda en el juzgado. "Se señala la fecha del juicio, donde el inquilino puede presentar pruebas de los pagos, ya que es la única forma que tiene de ganar. Aunque es algo que no suele suceder porque normalmente no tienen nada que acreditar", afirma Carlos Borrás, un experimentado abogado vigués. "Estoy convencido de que el que no paga es porque no puede, no porque no quiere", justifica. En su despacho los asuntos de desahucios crecieron un 50 por ciento en sólo un año.
Las cantidades que los inquilinos adeudan a sus caseros pueden alcanzar cifras tan desorbitadas como los 9.000 euros. "Algunos arrendadores ya se ponen nerviosos cuando llevan dos meses sin ingresar el alquiler y otros esperan a denunciar hasta que les deben grandes cuantías", explica Borrás, quien revela que el coste que deben asumir los propietarios en materia legal para conseguir que su inquilino moroso abandone la vivienda parte de un mínimo de 1.200 euros en Vigo. Se trata de un precio que varía en función de la renta que acumule el denunciado sin abonar.
Sin reclamación de rentas
El tiempo que la justicia tarda en resolver un asunto de desahucio suele rondar los seis meses si el propietario no reclama las cantidades que el arrendatario le adeuda. "En la mayor parte de los casos los denunciantes evitan solicitar los recibos pendientes para que su piso quede vacío cuanto antes. Sólo quieren que el inquilino abandone la vivienda y ya está", indica el abogado.
No existe un perfil de moroso. Borrás considera que "tal y como están las cosas hoy en día, cualquiera puede tener una mala racha". Y es que la crisis, aunque afecta en mayor medida a las economías menos pudientes, tampoco "discrimina" a las más favorecidas.
Por su parte, la Asociación de Propietarios de Inmuebles de Pontevedra también ha percibido el acusado incremento de la morosidad. En la capital de la provincia, donde se concentra la mayor parte de su actividad, el colectivo ha presentado unas 150 demandas judiciales por falta de pago, frente a las 80 de 2008. "Hemos duplicado el número de lanzamientos. Llevé a inquilinos al juzgado que siempre habían pagado cristianamente las mensualidades y, después de ocho años, ahora no pueden asumir el alquiler", relata el abogado de la asociación, Paulino Araújo, quien incide en que la entrada en vigor del "desahucio exprés" (aprobado en diciembre) "ha supuesto una agilización en el proceso judicial", algo de lo que discrepa el vigués Carlos Borrás. "Desde hace unos diez años, al menos en Vigo, los trámites judiciales van con mayor celeridad y los juicios se señalan bastante rápido", apunta.